Nada más placentero que una buena sesión de sexo, pero el concepto de “sexo seguro” abarca mucho más que protegerse frente a las Enfermedades de Transmisión Sexual, se debería también incluir los riegos de sufrir percances a la hora de practicar sexo, si si, como lo estás leyendo, seguro que si te paras a pensar recuerdas alguna anécdota erótica de la que ahora te reirás, pero con la que seguro pasaste un rato incómodo o hasta doloroso.

Te contamos a continuación algunas de las situaciones más incomodas y/o vergonzosas que pueden ocurrir mientras practicas algo tan placentero y divertido como es el sexo:

  • Objetos perdidos, cuenta la leyenda que hay un libro de anécdotas en los hospitales con gente que ha acudido a urgencias para que le extraigan objetos de dentro de su cuerpo. No formes parte de ese libro y evita introducir nada que no sea un juguete sexual en los orificios íntimos.
  • Garganta profunda, a ellos les encanta el sexo oral, pero cuidado!!! Hay que saber hasta dónde llegar, pues se puede pasar de una soberbia felación a un momento tan vergonzoso como el sentir arcadas incluso vomitar tras el sexo oral.
  • Prepucio enganchado, muchos hombres tienen miedo a que su pareja con ortodoncia les haga sexo oral, y motivos no les faltan, a más de uno se le ha quedado su prepucio atrapado en la ortodoncia de ella o incluso le ha producido cortes en el pene. Una situación de lo más dolorosa e incómoda.
  • Ojo a la puntería, mientras tu amante eyacula presta atención pues puede que con la fuerza con la que es expulsado el semen si te pilla en su trayectoria te caiga algo en el ojo, es una situación de risa por la puntería y puede también que de molestia en el ojo.
  • Dolores, torceduras y calambres, cualquiera diría que todo esto lo puedes tener por tener sexo, pues si, al fin y al cabo practicar sexo no deja de ser una actividad física intensa, por lo que si realizamos ciertas posturas corremos el riesgo de sufrir por ejemplo dolores de espalda, calambres en los gemelos o en los pies incluso torceduras de muñeca o un dedo.

¿ Has vivido alguna de las situaciones anteriores ? Seguro que tienes alguna anécdota sexual, otra cosa es que se puedan contar. Haz memoria y pasa un rato de risas recordándolo.